viernes, 23 de febrero de 2007

1. Javi pasa a buscarme por casa más o menos a la tres. Como es muy puntual me levanto a eso de las dos. Como lo que me dejo mi vieha (mas de lo mismo) me lavo la cara un montón de veces (como cuatro) y ya casi casi estoy despierto. Me quedo sentado en el living con el cerebro vacío hasta que suena el timbre y lo hago pasar. Llega contento como siempre y yo ni siquiera se si estoy acá. Entonces termino de meter algunas cosas en la mochila y salimos para el parque.
Javi empieza a hablar de lo que hizo el Tata anoche para cenar y termina quejándose de lo mal que le hace no tener su casa. Ya lo se todo. Lo dejo hablar mientras pienso en como estará hoy el agua de la pile, que vamos a comer después y si estará o no llena de pendejos.
Por primera vez en toda mi vida, no me da lo mismo estar vivo que morirme.