sábado, 24 de febrero de 2007

2. Cuando llegamos a la lomita lo primero que hago es agarrar la pelota y mandarla para afuera con un puntapié tremendo. Me pongo colorado pero pasa desapercibido. Me levanto, voy corriendo a buscarla y cuando vuelvo tengo ganas de patearla afuera de nuevo. ¿Qué me pasa hoy? no se qué estoy haciendo, pero no puedo parar. Con la cabeza hecha un lío esta todo más claro y me molesta, como si la tuviera llena de agua o algo así.
Javi pareciera no darse cuenta de nada, se mira fijo los pies, seguramente pensando en que le gustaría que fueran de otra manera, como los de otra persona, allá el.
Lo que yo necesito es descargar un montón de energía y sacarla fuera de mi cerebro o de donde sea que este. ¡Sí, eso!
¡No! lo que quiero es llegar ya a la pile y tirarme de bomba en los tres metros, salir y volver a tirarme muchas, muchas veces, una y otra vez hasta no sentir nada adentro, hasta que la última gota de agua se haya secado, pero en serio.
Hoy a la tarde tenemos el primer ensayo con la murga y no quisiera hacer papelones.